Las patatas meneás

Los platos “de cuchara” nos hablan de esa cocina de origen humilde que proporcionaba a los habitantes de la Tierra de Ciudad Rodrigo la energía necesaria para desarrollar las duras tareas diarias del campo, y que ayudaba a soportar el intenso frío del invierno y a no desfallecer en aquellos sofocantes veranos de siega y trilla.

No puede haber plato más sencillo y a la vez exquisito, que las “patatas meneás”, un plato de origen pastoril hecho a base de patatas cocidas a las que se añade la grasa de haber frito previamente chorizo, lomo y tocino.

El nombre de “patatas meneás” se debe a que las patatas se mueven (“se menean”) hasta formar una especie de puré, pero más consistente, al que se “alegra” con pequeños trozos de tocino frito. Es muy común encontrarlas como tapa en los bares de Ciudad Rodrigo, donde se sirven en pequeñas cazuelitas de barro.